Domingo, 01 de Agosto de 2021

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Cinco Piezas para Orquesta de Arnold Schoenberg

Cinco Piezas para Orquesta de Arnold Schoenberg

Schoenberg comenzó las Cinco Piezas para Orquesta el 23 de mayo de 1909. Henry Wood dirigió el estreno en Londres, el 9 de marzo de 1912. La obra fue recibida con azoramiento por parte de la prensa y el público. No había mucha gente entonces que comprendiera el nuevo lenguaje. Ahora que han pasado muchos años, comprendemos mucho mejor los nuevos sonidos y procedimientos...








Los años de 1909 a 1911 fueron un período de increíble riqueza cultural y avance artístico en Viena. Es imposible señalar con exactitud cuándo termina una era y comienza otra, pero en esos años encontramos a Gustav Mahler componiendo su apasionada despedida al siglo XIX, su Novena Sinfonía. En ese mismo verano, Schoenberg escribió su revolucionaria Cinco Piezas para Orquesta, una obra que ofrece un atisbo optimista del nuevo siglo. Otros compositores de la vieja generación también estaban despidiéndose en términos musicales. Por ejemplo, Richard Strauss compuso El Caballero de la Rosa, una apoteosis de ese símbolo de la Viena del siglo XIX, el vals. Y otros compositores jóvenes, como Alban Berg e Igor Stravinsky, estaban forjando un estilo nuevo.

La nueva música, con su cromatismo total, puede ser rastreada en el torturado drama musical de Wagner, Tristán e Isolda. Pero los lazos inmediatos entre lo viejo y lo nuevo fueron Mahler y Schoenberg. Mahler, que jamás abandonó la tonalidad, apoyaba a Schoenberg, Berg y Antón Webern, aunque no estaba seguro de componer su música. Estos respetaban a Mahler y aprendieron muchísimo de su música. La orquestación, los frecuentes cambios anímicos y la riqueza contrapuntística de las demoníacas Cinco Piezas de Schoenberg le deben mucho al viejo compositor.

Para el otoño de 1911, habían cambiado muchas cosas. Mahler había muerto y Schoenberg se había ido de Viena para instalarse en Berlín. Strauss, aunque todavía no podía saberse, ya no escribiría otras óperas poderosas. Las últimas verdaderas voces de la tonalidad estaban acalladas. Todo lo que quedaba en Viena eran los compositores tonales de segunda categoría que ni comprendían ni aceptaban la revolución artística que se había producido. Los compositores más jóvenes habían logrado su meta de encontrar una forma de concebir música sin progresión tonal. Lo que les quedaba por hacer ahora era elaborar las implicaciones de esta nueva estética.

Es posible percibir la emoción del descubrimiento en las Cinco Piezas. Schoenberg puede no haberse dado cuenta conscientemente de la importancia de la música que estaba componiendo, y puede no haber adivinado que estaba creando un nuevo lenguaje musical que influiría sobre la mayor parte de la música posterior. Pero la música está viva con una vitalidad confiada. Esta música tiene el entusiasmo de un avance significativo. La tarea de encontrar lazos entre este nuevo estilo y la tradición quedaba en manos de las generaciones futuras. Al oírla, casi un siglo después, percibimos fácilmente su relación con el romanticismo tardío.

Las Cinco Piezas no son tan diferentes de la Novena de Mahler: comparten el mismo dinamismo, las mismas disonancias poderosas. La diferencia radica en esas disonancias: Schoenberg decidió que no era necesario que estas se resolvieran. Llamó a este descubrimiento -años más tarde, después de haberlo pensado fríamente- la "emancipación de la disonancia".

La preocupación por el color puro -más evidente en la tercera pieza plena de acordes, e intencionalmente no melódica- constituye una fuente adicional de frescura del nuevo estilo. A Schoenberg la idea se le ocurrió durante una discusión con Mahler.

Schoenberg argumentaba que debería ser posible construir una melodía de timbres, una línea en la que se asigne cada nota a un instrumento diferente.
No puedo estar de acuerdo sin reservas con la distinción entre color y altura tonal. Encuentro que una nota se percibe por su color, una de cuyas dimensiones es su altura tonal. El color, entonces, es el reino mayor, donde la altura no es sino una de sus provincias... Si el oído pudiera discriminar entre diferencias de color, sería posible inventar melodías construidas con colores. Pero, ¿quién se atreve a desarrollar semejantes teorías?
El mismo Schoenberg se atrevió a desarrollar no solamente las teorías sino también la música. Con el fin de obtener una amplia gama de colores, empleó una orquesta enorme, incluyendo cuatro flautas (dos de ellas también piccolo), tres oboes, corno inglés, cinco clarinetes (incluyendo el raro clarinete contrabajo), tres fagotes, un contrafagot, seis cornos, tres trompetas, cuatro trombones, tuba, percusión, arpa, celesta y cuerdas. A lo largo de la obra, la sonoridad orquestal se traslada con frecuencia, creando una inquietud tensa y un caleidoscopio de colores.

Schoenberg era reacio a ponerle nombres descriptivos a las piezas individuales. Su editor creyó que alguna sugerencia del significado extramusical ayudaría a la música. El compositor sabía que había suficiente significado musical en las Cinco Piezas Orquestales, sin tener que cargar a los oyentes con sugerencias de un significado adicional. Pero, de modo poco característico en él, cedió. Escribió en su diario:
Tal vez ceda, porque he descubierto que por lo menos los títulos son posibles. En general, poca simpatía por la idea. Porque lo maravilloso de la música es que uno puede decir todo con ella, de manera que el que sabe comprende todo; y sin embargo uno no ha revelado sus propios secretos, las cosas que uno no admite ni siquiera ante sí mismo. Pero los títulos te ponen a descubierto! Aparte, todo lo que había para decir está en la música. Entonces, ¿para qué usar las palabras? Si fueran necesarias las palabras, allí estarían, en primer término. Pero el arte dice más que las palabras. Ahora, los títulos que tal vez suministre no revelarán nada porque algunos de ellos son muy oscuros y otros sumamente técnicos. A saber:
I. Premoniciones (todo el mundo las tiene).
II. El Pasado (también lo tiene todo el mundo).
III. Colores de Acordes (técnico).
IV. Peripecia (me parece que es suficientemente general).
V. El Obbligato (tal vez sería mejor el "desarrollo completo" o el "recitativo sin fin").
Sin embargo, debería incluirse una nota indicando que estos títulos fueron agregados por razones técnicas de publicación y no para dar un contenido poético.
El estreno fue recibido con azoramiento por parte de la prensa y el público. No había mucha gente entonces que comprendiera el nuevo lenguaje. Ahora que han pasado muchos años, comprendemos mucho mejor los nuevos sonidos y procedimientos. Lo que es interesante es que las Cinco Piezas no han perdido nada de su impacto. Siguen proclamando la gloria de la nueva música. Literalmente ya no es nueva, por supuesto, pero mantiene toda su excitación.

Más Notas
Concierto N° 3 para Piano y Orquesta de Béla Bartók
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Don Juan de Richard Strauss

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • La Coccinelle

    Cecilia Bartoli

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 14

  • La condenación de Fausto

    Héctor Berlioz

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 16

  • Mario! Mario! Mario!

    Renata Tebaldi (Floria Tosca) - Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)

  • Cuarteto para cuerdas en re menor

    Franz Schubert

  • Tristán e Isolda

    Richard Wagner

  • Sinfonía Nº 3 Op. 32

    Moderato assai

Intérpretes

Voces

Julio Sosa

Julio Sosa

Sin lugar a dudas, Julio Sosa fue el último cantor de tango que convocó multitudes. Y en ello, poco importó que casi la mitad de su repertorio fuera idéntico al de Carlos Gardel, aunque también es cierto que interpretó algunos títulos contemporáneos. Como dice el investigador Maximiliano Palombo, fue una de las voces más importantes que tuvo el tango en la segunda mitad de los años cincuenta y principios de los sesenta, época en que la música porteña pasaba por un momento no demasiado feliz".

Músicos

Francisco Canaro

Francisco Canaro

Nació en la ciudad de San José, Uruguay, el 26 de noviembre de 1888, aunque desde fines del siglo vivió con su familia en la Argentina. Autodidacta del violín, se inició en 1906 en un baile del pueblito de Ranchos en la provincia de Buenos Aires. Canaro es uno de los iconos del Tango, supo aprovechar el fervor tanguero de la época para convertirlo en una empresa que articuló paulatinamente toda la fisonomía empresarial del tango.

Músicos

José Canet

José Canet

Canet es el prototipo del clásico guitarrista tanguero, dispuesto siempre a unir su guitarra a una voz de tango. Sus influencias se remontan al estilo de los acompañantes de Gardel, Magaldi y Corsini. Fue uno de los pocos guitarristas que logró evadir las influencias de Roberto Grela, creador de toda una escuela en el tango. Su estilo estaba enraizado en forma directa a los conjuntos de guitarras clásicos. En muchas de sus actuaciones agregó al trío o cuarteto de guitarras otros instrumentos de cuerda: contrabajo, violines y violonchelo.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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