Martes, 29 de Septiembre de 2020

Mozart

De nuevo al servicio del arzobispo (1)

De nuevo al servicio del arzobispo (1)

A mediados de enero de 1779, Mozart acepta y agradece formalmente a su arzobispo los cargos de organista y Konzertmeister. En casa todo está dispuesto para que pueda sentirse a gusto, y, como si tuviera prisa en recuperar su paraíso perdido, aquel estado de gracia que abandonó para ir a París, compone una serenata y un divertimento, ambos en la tonalidad más frecuente de Re mayor.







Compone también tres sinfonías en tres tiempos, de las cuales la última, la n.° 34, es la más lograda, y el Concierto para dos pianos (K 365), para tocarlo con su hermana, y que más tarde, en Viena, interpretará él mismo dos veces.

El gran número de obras religiosas de este periodo, sometiéndose a sus obligaciones y a las estrechas normas litúrgicas que dicta el arzobispo, puede quedar representado por la más popular de todas, la Misa de la Coronación (K 317), en Do mayor, que sabe conjugar la concisión con la riqueza melódica.

Hay una obra, sin embargo, que se separa de todas las anteriores, profanas y religiosas, por su profunda nostalgia, y es la Sinfonía concertante para violín y viola (K 364); en ella, sobre todo en el intenso diálogo de los instrumentos solistas del andante, imaginamos el diálogo de una separación, como el que pudo tener lugar entre Aloysia y Mozart, o quizás como su idealización.

La familia Mozart tenia entradas gratuitas para todas las funciones del teatro municipal. Aquello no se parecía en nada a lo que Wolfgang había podido ver en otras ciudades; por allí pasaban sólo compañías ambulantes modestas, y allí apareció Emanuel Schikaneder el 17 de septiembre de 1780. Schikaneder era actor y empresario de su propia compañía, en la que todos eran actores y cantantes y hacían un extraño repertorio con Calderón, Shakespeare y comedias musicales alemanas, en las que se canta y se habla. En el último año de su vida, Mozart pondría música a un libreto de Schikaneder para una de estas comedias, La flauta mágica; pero ahora es otra clase de teatro la que va a ocupar su tiempo, aquel que deseó tanto hacer en París sin conseguirlo.
En el otoño de 1780, el elector de Baviera, Karl Theodor, que había trasladado su corte desde Mannheim a Munich, encarga a Mozart una ópera para los carnavales de su corte. Se propone la historia de Idomeneo, rey de Creta, y el libreto lo escribirá el capellán Varesco de Salzburgo.

Todos los héroes vuelven a casa después de la guerra de Troya. A Idomeneo le asalta una tempestad en el mar y hace voto a Poseidón de sacrificarle la vida de la persona con la que tropiecen sus ojos al llegar a Creta; la víctima es su propio hijo Idamante.
Mozart, con mucha música escrita, emprende su viaje a Munich que resulta también tempestuoso porque las dos últimas etapas las tuvo que hacer apoyándose con las manos en los desgastados cojines del asiento y con las posaderas en el aire. Escarmentado en el voto de Idomeneo, hace tan sólo el propósito de ir a pie antes que volver a meterse en una de esas diligencias que le sacan a uno el alma fuera del cuerpo en cada sacudida.
Hasta entonces Mozart había aceptado los libretos tal y como caían en sus manos; sin embargo, en esta ocasión, en cuanto llega a Munich empieza a hacer correcciones en el de Varesco, y al final son tantas que, ante las protestas del libretista, Mozart zanja la cuestión asegurándole que todo se ha hecho para su «honra» y que debe estar agradecido porque con ningún otro compositor le habría ido mejor que con él.
Mientras ensaya, se entusiasma con la orquesta y le escribe a su padre: «Venga usted pronto a escucharla». Ilia y Electra también estarán bien, y además tienen la mejor disposición; de los hombres, en cambio, no se puede decir lo mismo.

Idomeneo es la primera gran ópera de Mozart. Partiendo, al menos en la forma, del modelo francés (protagonismo del coro, inclusión de marchas y ballets), y empleando algún recurso del teatro de Gluck, se distancia de esos modelos en su esencia, transformando la «noble simplicidad» que los caracteriza, en el más noble apasionamiento. Con tan sólo cuatro personajes, esclavos del voto de uno de ellos, hundidos en lo profundo de sus sentimientos, sin peripecia, apenas sin acción que los mueva de donde están, se desarrolla este intenso drama. De decir que en Idomeneo hay más música que teatro es no comprender que se trata de un drama interno en el que todas las voces surgen de la conciencia y en el que la orquesta crea un horizonte, igualmente espiritual, tan ancho como el mar que dicta el destino de todos ellos.
Mozart solía decir que la época más feliz de su vida fue ésta que pasó en Munich; recordándola, cantaba el aria de Ilia, «Se il padre perdei», una de sus preferidas. Aloysia se había trasladado con toda su familia a Viena, así es que en Munich estuvo ocupado en componer música intensamente, música para la escena; y en eso consistió su felicidad.

Lo cierto es que, una vez más, le rondaba la idea de no volver a Salzburgo; su amo y señor se encontraba en Viena en las honras fúnebres de la emperatriz María Teresa, que había muerto en el mes de noviembre, y desde allí reclamó la presencia de Mozart para que se uniera a su séquito, en el que figuraba un grupo escogido de músicos. Se libraba de la estrechez de Salzburgo pero no de la servidumbre de Colloredo, que, fuera de casa, le iba a parecer más amarga aún.

Utilice esta guía para recorrer la vida de Mozart de manera cronológica.
Entrega siguiente: De nuevo al servicio del arzobispo (parte 2).
Entrega anterior: La hora de las despedidas (parte 2).
Bibliografía: Mozart de Rafael Pérez Sierra

Más Notas
Cosi fan tutte
1788 - 1789
Don Giovanni
Triunfo en Praga y la muerte de Leopoldo
Las bodas de Fígaro

Ver Historial




Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • La mamma morta

    Monserrat Caballé (Maddalena)

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    N° 5 - 03 de octubre de 2010

  • Sinfonía Nº 1 "Clásica"

    Sergei Prokofiev

  • La vida breve

    Manuel de Falla

  • Candida

    Leonard Bernstein

  • Suites Nº 1 "La Arlesiana"

    Prelude

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Programa N° 13 - 28 de noviembre de 2010

  • Sonata para violín y piano

    Allegretto ben moderato

Intérpretes

Músicos

Mariano Mores

Mariano Mores

Músico, compositor y director. Mariano Mores nació en el barrio de San Telmo el 18 de febrero de 1918. Es sin duda un artista exitoso, y esto nunca estuvo en discusión. Su arte transitó cómodamente por todos los medios de difusión existentes: discos, radio, teatro, televisión y hasta el séptimo arte, el cine. Tuvo inspiración y también inteligencia para musicalizar letras de los más grandes e indiscutibles poetas que dio el tango. Es, a nuestro entender, lo mejor de su música los tangos que compuso con Enrique Santos Discépolo: "Cafetín de Buenos Aires" y "Uno".

Poetas

Homero Expósito

Homero Expósito

El más original, el más importante y el más representativo de los poetas del tango, a partir de la brillante generación del cuarenta. Orientó Homero Expósito su inventiva literaria consagrada a la canción popular, en la confluencia de dos actitudes poéticas temperamentalmente opuestas, pero igualmente admirables: el romanticismo nostálgico y evocativo de Homero Manzi, y el grotesco dramatismo sarcástico de Enrique Santos Discépolo. De tan sutil combinación estilística y temática sin proponérselo, logró Expósito definir una novedosa y originalísima modalidad de interpretación para la letra del tango.

Músicos

Julio De Caro

Julio De Caro

Su carrera se desarrolló a través de cuatro actividades principales: fue director, compositor, arreglista y violinista. Se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes. En 1927 grabó su primer disco. Entre sus grandes éxitos cabe mencionar: "El malevo", "Boedo", "Berretín", "Nobleza de arrabal" y "Flores negras". De Caro fue de los primeros en comprender que el destino del tango era la música y avanzó en esa dirección, hasta donde le dio el aliento.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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